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Me
enamoré de sus piernas (XVI)

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Datos ténicos |

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| Título: |
Me enamoré
de sus piernas (XVI) |
| Autor: |
Gestialba.com |
| Productor: |
Gestialba.com |
| Gión: |
Gestialba.com
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| Protagonista principal: |
Evelin |
| Actores: |
Evelin,
Jorge, Lorena, Jennifer, Teresa, Mirian, Pedro |
| Musica: |
Gestialba.com |
| Fotografía: |
Gestialba.com |
| Editada: |
2006 |
| Género: |
Erótico |
| Duración: |
005
minutos |
| Recomendada: |
Mayores de
18 años |
Relato
El viernes amaneció caluroso. Mas pudimos dormir,
el hecho de saber que hasta que no pase la fiesta no seríamos atacados hizo que pudiéramos dormir sin preocupación.
El día en la oficina transcurrió sin nada que destacar, fue un viernes
monótono. Al medio día como todos los viernes, los ejecutivos
desaparecen como por arte de magia, los jefes intermedios no se encuentran
y los jefes se volatilizan. Podíamos decir que sólo quedan los
trabajadores de a pie ¡Vamos los que menos cobran! De hecho yo estoy
trabajando por que tenemos un proyecto muy importante que tenemos que
entregar el jueves de la semana próxima.
A las cinco de la tarde, a las cinco, Mirian y yo nos marchamos. Fuimos a
casa para vestirnos para la fiesta de cumpleaños de Evelin. Mirian a la que
empiezo a ver como un pequeño diablillo, al que gusta hacer bromas siempre
que puede me dice:
-Jorge pásate por la pastelería “La Rácana”. Compraré una caja de
bombones de la misma marca que le dimos a Evelin.
-¿Dónde está esa pastelería? ¿Es la que está en la calle del Medio?
-Efectivamente, esa es. ¡Verás la cara que pone cuando vea la caja de
bombones!
-Mirian, le estamos provocando. Su venganza puede ser terrible.
-Déjalo, lo que tenga que venir ¡llegará!
Nos bajamos del coche y nos dirigimos a la pastelería sin dejar de reír.
Cuando entramos la clientela se nos quedó fijamente mirando. Saludamos:
-Buenas tardes Señores. ¡Como es natural, nadie contestó!
Mirian y yo nos miramos y nos sonreímos, casi reventamos por no reír.
Las educadas personas que había en la pastelería creerían que nos reíamos
de ellas. ¡Nada más lejos de la realidad! Mientras esperamos hasta que
nos tocara la vez, entró una chica de unos 30 años de edad y dijo:
-¡Buenas tardes tengan ustedes señores!
-¡Buenas tardes tenga usted también señorita!
La miramos y nos sonreímos los tres. Da verdadera alegría encontrarte de
vez en cuando personas ¡raras! Que saludan y devuelven el saludo. ¡En
fin, somos así! ¡Raros, raritos!
-¿A quién le toca ahora?
-¡Nosotros, aquí, aquí!
-Queremos una caja de bombones.
-¿De qué marca? Los tengo de licor, rellenos de cereza, almendra,
avellana...
Compramos unos que en su interior llevan un licor de naranja, los he
comido alguna vez y son deliciosos. Cuando la dependienta “Rácana”
salió del mostrador le pudimos ver sus piernas eran perfectas, sin duda
alguna esta mujer ¡Hoy cumplía años! Nos despedimos:
-¡Buenas tardes, que lo pasen bien! ¡Feliz cumpleaños Rácana!
Como era de esperar, buenas tardes contestó la chica “rara”. Nadie más
se hizo eco de nuestro saludo parecía que fuésemos invisibles. La rácana
cambió el semblante de su cara y contestó:
-¿Cómo saben que es mi cumpleaños? ¿Les conozco de algo?
-No, aún no. ¿Le veremos en la fiesta?
-Sí.
-Allí nos veremos.
Tanto mirian como yo nos dimos cuenta que los clones de Evelin se estaban
reproduciendo por toda la ciudad. Se hacían con las personas más
relevantes a su parecer. Poco apoco tomarán el dominio de todos
comercios. No quiero, no queremos ni pensar que será una ciudad toda
repleta de clones. ¡Son hermosas, pero tanta hermosura cansa!
Llegamos a casa, nos aseamos y nos vestimos para la ocasión. Mirian se
puso un vestido de noche de color azul oscuro con un gran escote que deja
ver gran parte de sus senos, por los hombros un fina cita que cruza por
las clavículas partiendo desde las copas de sus pechos, la parte trasera
de vestido deja su espalda al aire, el vuelo llega hasta el pie derecho y
en su parte izquierda hasta la rodilla con un corte que llega hasta su
cadera sin dejar ver la cinta de su tanga y de calzado unas sandalias de
tiras a juego, con tacón alto, que deja al aire casi la totalidad de sus
pies. Cuando Mirian anda da gusto observarla, hay momentos que deja ver su
minúscula braga. El cuerpo de Mirian es apetecible, sin duda se llevará
mucha miradas, tanto de hombres como de mujeres. Mirian picarona dice:
¿Jorge te gusta o crees que es muy atrevido?
-Me encanta. ¡Es atrevidísimo! Pero te que da que da envidia.
-¿Te gusta el color rojo de los labios, y el del esmalte de las uñas de
manos y pies?
-Es perfecto ¡Bombón mío! ¡Estás para comerte, con envoltorio
incluido! ¡Eres preciosa!
-Tú no te has quedado atrás, ese traje te queda clavado. Las Evelin te
van a desnudar con la mirada. ¡No las dejaré que lo hagan de otra forma!
Íbamos vestidos como para una fiesta de verdaderos amigos, cuando en
realidad son “personas” que han intentado hacerme la vida imposible y
lo seguirán haciendo. ¿Pero acaso no es lo que ocurre en la vida
cotidiana? ¡Queramos o no! Llegados a la puerta de la mansión nos damos
cuenta de que la puerta está totalmente desierta, No puede ser que no hay
llegado aún nadie, son la 19:00 horas en punto. Me acerco a la verja,
llamo contestan:
-Qué desean.
-Venimos a la fiesta de cumpleaños.
-Le abro. ¡Por favor pase!
La verja se ha abierto, dentro no se divisa nadie, llevo el coche hasta el
garaje y allí nos está esperando Evelin que también va vestida de
alucine, Bajamos:
-Hola Jorge y Mirian.
Se acerca a nosotros y nos besa casi en los labios, nos quedamos
sorprendidos y le preguntamos:
-¿Dónde están los invitados?
-No hay más invitados. Estamos los tres solos. Pasemos dentro al salón,
hace mucho calor y allí estaremos bien.
Cuando entrábamos me fije en que Evelin miraba la entrepierna generosa de
Mirian, esta no hacía nada por evitar dejar al aire su braga. De hecho
creo que el vestido se lo ha puesto para provocar. Ya dentro del salón
vemos dos chicas del servicio preparadas para complacernos en todo lo que
pidamos. Evelin rompe el hielo:
-Mirian estás muy guapa ¡Me gustas mucho!
-Tú también lo estás ¡Eres muy hermosa! Toma un detalle.
-¡No os teníais que haber molestado!
Evelin quita delicadamente la envoltura que cubre la caja de bombones y
cuando descubre lo que es, se sonríe la abre coge uno se lo deposita en
la boca y lo saborea hasta comerlo y dice:
-Veo que a pesar de lo que os puede ocurrir no perdéis el sentido del
humor. Eso es una cosa que aprecio y valoro. ¡Espero que no tenga que ir
con urgencia al baño!
-No mujer, sólo era la continuación de la broma ¡Ves yo también tomo
uno!
Empezamos a reír, parecía que nos estábamos haciendo amigos, era una
duda que me desconcertaba. No andaré con rodeos:
-¿Qué es lo que quieres de nosotros Evelin?
-Haceros el amor. Me gustáis y quiero conoceros antes de eliminaros, es
una costumbre que tengo ¡No lo puedo remediar!
-Un poco cínica ¿No? –Dice Mirian-
-No es cinismo, es reconocer vuestra valía. Es una forma de decir, siento
lo que os voy a hacer.
-¿Nos tenemos que sentir alagados? –Dije yo-
-Efectivamente es una costumbre de los de mi planeta. –Comentó Evelin-
Estaba desconcertado con lo que estaba escuchando, esta mujer, este
“ser” quiere antes de mandarnos a criar malvas que lo pasemos bien con
ella y ella disfrutar de nosotros. ¡Qué mentalidad más extraña!
Escucha:
-Evelin, nosotros nunca hemos hecho ningún mal a nadie ¿Por qué ese afán
por eliminarme?
-Solamente puedo decirte que eres la única persona en este planeta que
puede hacer que seamos descubiertos, está escrito en el libro del
destino.
-Tú misma lo acabas de decir. Si está escrito que yo soy el que os puede
descubrir no podéis nada contra mí. ¿Podemos llegar a un acuerdo? Explícame
que es lo que queréis hacer en la Tierra y veré qué puedo hacer.
-No puedo contestar a eso. No lo tengo permitido.
-¿Nos eliminaréis, o simplemente os serviremos de alimento?
-No puedo contestas a eso. No lo tengo permitido.
-¿Qué aspecto tenéis? –Dijo Mirian-
-Mirian, el aspecto que estás viendo. Sólo nos diferenciamos en la
cabeza. Todo lo demás es idéntico.
-¿Cómo son los hombre de vuestro planeta? ¿También son perfectos?
–Pregunta Mirian-
-Lo son, no existen hombres en nuestro planeta. ¡Todas somos mujeres!
Un escalofrío recorrió todo mi cuerpo, empiezo a ver clara que clase de
invasión que pretenden estas angelicales bestias. Ellas quieren dominar
el mundo y eliminar a todos los hombres de la faz de la tierra. Dime
Evelin:
-¿Qué pensáis hacer con los hombres?
-No puedo contestar a eso. Peso si os puedo decir que la mujer que lo
desee la convertiremos en una de nosotras respetando su cara.
Mirian y yo nos quedamos perplejos, no sabíamos que hacer, ni que
contestar a la propuesta de Evelin después de haber escuchado los planes
que tienen. Pretenden un mundo perfecto. ¡Hasta la vista niños, viejos,
hombres! Un mundo totalmente habitado por estas mujeres perfectas que lo
mismo ni siquiera enferman, Se lo preguntaré a Evelin ya que hoy está
hablando hasta lo que está autorizada:
-Evelin. ¡Dos últimas preguntas! ¿Tenéis enfermedades? ¿Envejecéis?
-Siempre tenemos el aspecto de una persona de 37 años. No envejecemos ni
enfermamos. Como máximo una colitis como la que me provocasteis el otro día.
Llegados a este punto Mirian ya se había quedado sin palabras, no podía
entender un mundo así y menos si sólo eran partícipes las mujeres. Un
mundo sin niños, viejos, hombres, nada más mujeres perfectas. Suena muy
bien al principio pero después se convertiría en un aburrimiento. Me
dice:
-Jorge no podría hacer el amor pensando en todo lo que nos queda por
pasar ¡No disfrutaría!
-Lo siento Evelin eres muy hermosa pero no puedo hacerlo.
-Antes de iros tomaros una copa. ¡No me lo despreciéis!
Evelin nos alargó la copa de lo que habíamos pedidos y nada más acabar
de tomarla, en lugar de marcharnos nos sentamos plácidamente y empezamos
a disfrutar de Evelin.
-Chicos veo que habéis cambiado de parecer. No os arrepentiréis.
Estaba claro que Evelin nos podía hacer lo que quisiera y cuando
quisiera, pero en su lugar solamente quieres que disfrutemos con ella. ¿Qué
tendrá pensado hacer?
Mirian se incorporó de su asiento y sin más, se puso a bailar delante de
Evelin, lo hacía sin importarle lo que enseñaba se ponía en cuclillas y
se levantaba lentamente acariciando sus caderas con sus manos y al final
las extendía en dirección a Evelin como invitándola a bailar. Ella no
perdía detalle, estaba ida, se veía que le gustaba la entrepierna de
Mirian ¡Toda ella! No tardo en aceptar su invitación.
*-*-*
Sigue
Denominación de la RAE
de Género
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